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El Padre Fundador, fray José del Refugio Morales Córdova.

jueves, 13 de septiembre de 2012

El Padre Fundador, 
fray José del Refugio Morales Córdova,
(ofm)




El Padre Refugio fue uno de los humildes, y a la vez esclarecidos varones que el Señor escogió en México, en el siglo XIX, para proporcionar auxilios y socorros urgentes a su pueblo. 

Dios, que vela siempre sobre su Iglesia, suscitó a este ferviente religioso que ideó una nueva forma de vida consagrada, tal, que sin contravernir abiertamente las tiránicas leyes civiles, pudiera venir en auxilio de las múltiples e imágenes necesidades sociales y religiosas del País. 

En sus últimos días, cercanos ya el día de abrirse a la luz inextinguible de la eternidad, y con cuánto gusto repetía el Padre Refugio aquella hermosas expresiones con que antes y ahora exhortaba también a las depositarias de sus anhelos! 

“Alcanzadme la gracia de saber emplear y estimar el don precioso del tiempo, que, tejido de virtudes, gracias de saber emplear y estimar el don precioso del tiempo, que, tejido de virtudes, gracias y méritos sea como el premio de esa feliz eternidad, en la que cantamos las misericordias de Dios, en la que al son de nuestras arpas, saltaremos de gozo y alegría, y en la que hechizados de la belleza de Jesús y María, bendeciremos el día en que nos agregamos al Instituto de las Hijas del Corazón de María, en cuyo maternal seno depositamos hoy nuestros años, nuestros días y toda nuestra vida, para que siendo Ella la depositaria de este don de Dios, sea El miso nuestra recompensa. Así sea.”



Niñez y Juventud

Nació el día 4 de abril de 1836, en el territorio de la antigua y extensa parroquia de Texcoco, atendida desde tres siglos atrás por religiosos de la orden Franciscana. 



Fueron sus padres:  Don José María Morales y Doña Carmen Córdova.



En el bautismo recibió el nombre de José Isidoro.




A la edad de trece años y medio, ingresó en calidad de donado en el Colegio Apostólico de Pachuca, de la orden de San Francisco de Asís.






Inicio


En el siglo XVII (1683) de la Orden de Frailes Menores Observantes, surgió una institución franciscana en México, con profundo tinte conventual y monástico, encaminado a la evangelización de nativos del norte del país y a misiones populares en el resto de la Nueva España. a la vida monástica conventual, estos misioneros asociaban alternativamente intensos trabajos apostólicos, mientras la comunidad como tal seguia imperturbable el ritmo de la vida común, el rezo coral, oración y estudio, sin descuidar la predicación y la administración de los sacramentos en la propia Iglesia. A esta institución se le denominó Colegios Apostólicos de Propaganda Fide.






Fray José del Refugio Morales Córdova (ofm)

Nuestra Congregación se inició con un profundo carácter de vida conventual y monástico, heredado del espíritu franciscano de los Colegios Apostólicos y transmitido por nuestro Padre Fundador Fray José del Refugio Morales Córdova, (ofm) del Colegio Apostólico de Propaganda Fide de Pachuca.



BREVE HISTORIA DE LA CONGREGACIÓN




 BREVE HISTORIA DE LA CONGREGACIÓN



Nuestra Congregación nace en el seno de la Iglesia Católica a fines del Siglo XXI (1874), en la ciudad de México, D.F. durante la época de la persecución religiosa.


Es importante hacer una mirada retrospectiva desde el nacimiento de nuestra Congregación de HERMANAS FRANCISCANAS DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN y su desarrollo hasta la organización en Provincias. Desde 1874 se ha desplegando en su desarrollo eclesial, espiritual, pastoral y social a la luz de CRISTO, QUE ES Camino, Verdad y Vida. EL, con su gracia vivifica los planes de la Trinidad Beatísima y los lleva adelante, para llegar a obtener lo que se desea, después de muchas vicisitudes, esfuerzos y logros, frutos de grandes o pequeñas esperanzas, que mantuvieron como la primitiva comunidad. En el caso de nuestra Congregación, el Señor nos premió, después de muchos años, con el anhelado DECRETO LAUDATORIO DE LA APROBACION PONTIFICIA DEFINITIVA, otorgado por nuestro Papa Pablo VI el 25 de septiembre de 1963, previo Decreto Laudis del 9 de julio de 1947.









Dentro de su memoria histórica, de la cual hemos aprovechado extraer grandes enseñanzas, importantes experiencias de amor, sacrificio y fortaleza, como un legado de las Madres Fundadoras y Superioras Generales, que se fueron sucediendo en el transcurso del tiempo hasta convertir “la plantita” de la Congregación en un frondoso árbol con abundantes y jugosos frutos, indudablemente, gracias al regalo divino de laEUCARISTIA, QUE ES LA MAXIMA FINEZA DEL AMOR DE DIOS, acompañándonos en nuestra peregrinación. Asimismo, la presencia maternal de la SANTISIMA Virgen María en el misterio de su Inmaculada Concepción, quien es Madre y Patrona de la Congregación desde su nacimiento, pero de manera especial, con el acto solemne de laProclamación como Patrona del Instituto el 8 de julio de 1905, fecha en que se modificó nuestro nombre OFICIAL anterior por el de “HERMANAS FRANCISCANAS DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN”. Estamos seguras de que Ella nos guía y nos acompaña a lo largo de la vida.
Vamos dirigiéndonos con los pasos de Cristo, de San Francisco de Asís y nuestros fundadores desde el inicio del camino, superando hermosas etapas, que muchas de ellas, no por hermosas han dejado de ser dolorosas; y, seguimos adelante como un Instituto Pontificio, con la fe puesta en Dios, enarbolando siempre la bandera de CRISTO.







Entramos a una nueva etapa de organización desde 1971, marchando las cuatro Provincias, unidas al mismo tronco franciscano del Pobrecillo de Asís, mediante la gracia y el amor fraterno. Actualmente somos cinco Provincias, canónicamente instituidas, bajo la dependencia de un Gobierno General, que reside en México, D.F.


LLEGADA DE LAS MADRES AL PAIS DE EL SALVADOR.






El 22 de abril de 1928, en plena persecución, las Religiosas residentes en el Hospital N. Sra. de Lourdes, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México: R. M. Cristina Ramírez, Hna. Socorro Uribe, Hna. Alfonsina Segovia, Hna. Ma. Del Amor Chávez, Hna. Lucina Montoya y Hna. Rosalía Rodríguez, fueron desterradas por la frontera de Guatemala y, después de múltiples vicisitudes llegaron a la República de El Salvador, C.A. Las recibió el Excmo. y Rvmo. Sr. Arzobispo de San Salvador, Dr. Alfonso Belloso y Sánchez, recomendadas por el Sacerdote Agapito Martínez, Párroco en la ciudad de Santa Ana.





En mayo 19, por vía férrea llegaron a Zacatecoluca, Depto. de La Paz nuestras seis fundadoras, quienes fueron recibidas por el Sr. Párroco José Gregorio Machado. Les fue confiado el Hospital “Santa Teresa”, de Zacatecoluca, La Paz, con acuerdo del Sr. Gobernador Departamental Dr.Antonio Domínguez, quien les dio cuatro plazas oficiales en calidad de enfermeras quedando así constituida la primera Casa en tierras centroamericanas nominada “N. Padre San Francisco”. En los apuntes históricos de la fundación data que el 12 de febrero del siguiente año fundaron una escuela al aire libre para la enseñanza religiosa con atención a los niños pobres que llegaban de la zona rural. (Cf. H.C. Cap. XI).




El día 20 de julio de 1930, el Sr. Gobernador Departamental. Dr. Domínguez, gestionó ante la Srita. Mariana Molina para que donara una casa en la ciudad de Zacatecoluca en la que se fundó el Liceo “San José” Y así sucesivamente se fueron fundando casas en el Salvador, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Perú.
 









LA ORGANIZACIÓN EN PROVINCIAS



El relato histórico de la organización de la Congregación en Provincias, la R. M. General Ma. Teresa Núñez Acevedo, autorizada por el Rescripto de Aprobación de las Provincias, otorgado por la Santa Sede, a los dieciséis días del mes de octubre de 1971; procedió a hacer una Visita Canónica especial en Centro América, para corroborar y actualizar datos importantes, y, el día 12 de diciembre de ese mismo año culminó con la erección de la primera provincia, dentro de un solemne acto efectuado en el local del Colegio El Espíritu Santo, San Salvador, lugar al que fueron convocadas todas las hermanas de la región Centroamericana. A esta provincia, el Gobierno General la nominó “PROVINCIA FRANCISCANA DE EL DIVINO SALVADOR”, nombrando Madre Provincial a la R. M. Genoveva Grimaldi, Q.E.P.D., y a su respectivo Consejo, en el que fungió como Vicaria Provincial la bien recordada Madre Matilde Tapia Cervantes.


Y así sucesivamente surgieron las provincias de México y Estados Unidos en el año 1973.










ERECCIÓN DE LA PROVINCIA “DE EL DIVINO SALVADOR”


Pasaron los años, y bajo la luz sapientísima del ESPÍRITU SANTO, las cuatro provincias caminaron hacia su realización con un loable florecimiento.


Se destacó muy fértil la Provincia de “El Divino Salvador”, pues, el Señor, Dueño de la Mies, le regaló muchas vocaciones y su estadística creció al número de 400 profesas y 38 novicias, en 47 casas canónicamente instituidas. Había transcurrido un período de 22 años de fundación de la Provincia EL DIVINO SALVADOR. Y se consideró que dicho crecimiento había sido evidente desde su fundación cuando fungía como regional desde 1928, año en que la Congregación se hizo presente providencialmente en Centro América. La primera Madre Regional fue la R. Madre Cristina Ramírez. Le sucedieron en el cargo seis regionales más, nombradas por la Madre General en períodos sucesivos anteriores a la erección de la Provincia de “El Divino Salvador”. Esta provincia continuó trabajando activamente bajo los gobiernos provinciales siguientes: - De 1971 a 1974 y de 1974 a 1977, la R. Madre Provincial Genoveva Grimaldi Rubio, quien trató de hacer prevalecer el sentido de pertenencia a la Provincia e iniciar su organización como tal con Estatutos Propios, el ordenamiento de Archivo, Visitas frecuentes a las Hermanas y apostolados y celo por la Formación. Cabe decir, que ella fue la primera graduada a nivel universitario, egresada de la Universidad Nacional de El Salvador para reforzar los estudios de NORMAL DE MAESTRAS DE PRIMARIA EN EL COLEGIO “EL ESPÍRITU SANTO”, fundado en el año 1932 en
San Jacinto, San Salvador por las primeras Hermanas que llegaron de México por motivo providencial de la persecución religiosa de ese país.




Durante su período de Madre Provincial fungió como Vicaria Provincial la R. Madre Matilde Tapia Cervantes, que había sido Madre Regional, desde 1954 a 1971. Ella se destacó, con la ayuda de la oración y su testimonio de vida, como la máxima Promotora Vocacional para la vida Religiosa Franciscana en la Provincia, fungiendo como Directora del Colegio “El Espíritu Santo” y Superiora de la Casa “La Santísima Trinidad” establecida canónicamente en San Jacinto, San Salvador, precisamente contiguo al dicho Colegio.
Nuestra Madre Matilde Tapia Cervantes, después de Vicaria Provincial, fue elegida Madre Provincial para los períodos 1977-80 y 1980-83. Al finalizar su último período, el Capítulo Provincial eligió para M. Provincial la R. M. Gloria Rodenas Romero en el período 1983-86, quien siguió las mismas aspiraciones vocacionales de su predecesora fundando nuevas fraternidades y adquiriendo la propiedad de una residencia en venta en la Colonia Flor Blanca, San Salvador, para instalar la Casa Provincial “El Divino Salvador”, que estaba adjunta a la propiedad de la Casa “La Santísima Trinidad” en San Jacinto. Más tarde, con ayuda extranjera y actividades de las Hermanas se compró un terreno lindante con la nueva Casa Provincial, con miras a ampliarla.
Para los períodos 1986 – 1989 y 1989 – 1992 fue elegida Madre Provincial Sor Juana Inés de la Cruz Serrano, quien también fiel a los principios de crecimiento de la Provincia, edificó en el terreno adquirido, con ayuda de Adveniat, Manos Unidas e Instituciones de beneficencia, que le respondieron positivamente a sus solicitudes de ayuda para construcción. Aunando esta cooperación a los esfuerzos de la Provincia, se construyó una extensión del edificio de la Casa Provincial donde se fundó una Academia de Corte y Confección y otra de Mecanografía para dar habilidad de trabajo a jóvenes y señoras, y, al mismo tiempo extensiva para capacitar en esta área a nuestras aspirantes a la vida religiosa franciscana. En esa misma época, se construyó otro edificio para el Noviciado en Ciudad Merliot; lo que dio lugar para recibir más vocaciones para la vida Consagrada. En ese predio, adquirido después del terremoto de 1986 se edificó una Capilla semi-pública, de mucho provecho espiritual para las Religiosas y laico-as comprometidos en el campo de la Evangelización, feligreses de la Parroquia que asistían a la Misa diaria y Dominical u otras celebraciones religiosas. 

El Excmo. y recordado Dr. Arturo Rivera y Damas, Arzobispo de San Salvador bendijo la nueva casa de Dios en 1992. 

HISTORIA

Reseña histórica de la llegada de las "
Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción"
 a Centro América





En abril de 1928, son expulsadas violentamente de México, seis hermanas que desempeñaban su labor apostólica en el hospital de Nuestra Señora de Lourdes, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.

Siendo ellas: Cristina Ramírez, Alfonsina Segovia, Socorro Uribe, María del Amor Chávez, Lucina Montoya y Rosalía Rodríguez.

Llegaron a Guatemala a la finca “Gracias a Dios”, donde se les brindó apoyo y hospitalidad por la propietaria de la hacienda.

Después de seis días continuaron el viaje hasta Chiantla, donde fueron acogidas por el Párroco, que les proporcionó un vehículo que las llevó a Huehuetenango, de donde pasaron a Mazatenango; aquí tomaron el ferrocarril hasta la Ciudad de Guatemala, esperándolas en la estación, el Padre Eduardo Flores, quien les buscó hospedaje en la ciudad. Permanecieron una semana en la Casa Central de las Hijas de la Caridad.

La madre Cristina Ramírez se recordó que el Padre Agapito Martínez se encontraba en la Ciudad de Santa Ana, El Salvador, Párroco desterrado de San Cristóbal de las Casas, lo que las llenó de alegría y esperanza, por la intercesión del sacerdote ante el Sr. Arzobispo

de San Salvador, Alfonso Belloso, quien las acogió permitiéndoles establecerse en su diócesis; radicándose a partir del 28 de mayo de 1928, en la Ciudad de Zacatecoluca, La Paz; donde prestaron sus servicios en el Hospital Santa Teresa.

A partir de esta fecha, el servicio apostólico de las Hermanas se extiende por Centro y Sur América.

Actualmente en Centro América se cuenta con dos Provincias: “El Divino Salvador” y la Provincia “Nuestra Señora de la Paz”, a esta última pertenece el Complejo Educativo Católico “Nuestra Señora del Rosario”.

La Provincia Nuestra Señora de la Paz, se extiende por El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Perú, Chile y Argentina.